hace 4 meses
Imagen de Creando puentes entre las luchas por los Derechos Humanos
4 min de lectura

Creando puentes entre las luchas por los Derechos Humanos

En un cálido encuentro con Adriana Metz, hermana del nieto 140 recuperado e integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, el Instituto Superior de Formación Técnica N° 238 de Camet Norte se llenó de corazones que latieron intensamente al escuchar su testimonio

Creando puentes entre las luchas por los Derechos Humanos

“El camino individual crea el colectivo”, destacó Adriana Metz, hermana del nieto 140 recuperado en una charla desarrollada en el ISFT N° 238 de Camet Norte.

 

En un cálido encuentro con Adriana Metz, hermana del nieto 140 recuperado e integrante de Abuelas de Plaza de Mayo, el Instituto Superior de Formación Técnica N° 238 de Camet Norte se llenó de corazones que latieron intensamente al escuchar el testimonio en primera persona de Adriana, que revivió el largo camino recorrido para encontrarse y reconocerse con su hermano.

La memoria y los derechos humanos fueron el puente que unió dos luchas en la historia de nuestro país: la búsqueda de nietos apropiados durante el último gobierno cívico militar; y la lucha de la comunidad sorda por ser visibilizados. 

Así, fue como desde la cátedra Derechos Humanos de la carrera de Traducción e Interpretación en Lengua de Señas Argentino-Español propiciaron este espacio de encuentro y reflexión “Abrazando el derecho a la identidad: la lucha continúa”, donde el cuidado de la Democracia y los Derechos Humanos fue el encuadre para escuchar la experiencia de la lucha por la Memoria, la Verdad y la Justicia de las Abuelas de Plaza de Mayo.

Cual crónica documentada, Adriana narró la historia no sólo de su familia, con sus abuelos al frente de la búsqueda de su hermano, sino de un momento histórico que sigue vivo en la tarea incansable de una asociación como Abuelas, que pese a los embates del tiempo, continúa en la búsqueda activa e incansable por hallar hasta el último nieto apropiado. “Como mis abuelos, que recorrieron orfanatos, jardines, escuelas, y todos los espacios donde podrían encontrar a mi hermano”.

En un relato muy conmovedor, Adriana narró los días del secuestro de sus padres Raúl y Graciela, quien estaba embarazada de cinco meses, y los días y años posteriores en Bahía Blanca junto a sus abuelos, que vendrían todos con la misma marca: unirse a la lucha colectiva desde Abuelas de Plaza de Mayo, visibilizada por la ronda de los jueves, a la cual nunca faltaron. 

Además, en su pormenorizado relato, Adriana destacó el papel de la Argentina que se volvió pionera y referente en la lucha por la identidad, al crear el primer Banco Nacional de Datos Genéticos, y al desarrollar una herramienta precisa de comparación de ADN, hoy utilizada en todo el mundo. “Es una herramienta desarrollada por científicos genetistas de nuestro país para obtener y analizar muestras de personas con dudas sobre su identidad, y así facilitar el reencuentro de familias separadas”.

Actualmente, las abuelas por una cuestión generacional fueron partiendo de este plano, pero Adriana aseguró que “la lucha continua con la formación de grupos de técnicos, nietos recuperados y hermanos, que tomaron la posta de sus abuelas, para lograr hallar hasta el último nieto apropiado”. 

“El camino individual crea el camino colectivo”, mensaje central acercado por Adriana a un auditorio lleno que abrazó su testimonio y que fue plasmado en un “Cuaderno de resonancias” que circuló durante el encuentro para quienes quisieran escribir sus resonancias sobre el encuentro, alguna reflexión, o unas palabras de aliento para Adriana, y que fue obsequiado por los estudiantes de Lengua se Señas y la comunidad toda. 

El encuentro contó con la presencia de representantes del gobierno municipal y referentes en educación del partido de Mar Chiquita, referentes locales de DDHH y la comunidad educativa del Instituto organizador.